El aumento del seguro de depósitos bancarios anunciado por el Gobierno parece orientado a cubrir varios objetivos a un tiempo. Primero, dar una seguridad adicional a los depositantes de las entidades financieras, aunque hasta el momento eran muy minoritarios los trasvases de dinero de bancos españoles a extranjeros.
Están siendo, en cambio, bastante más acusados entre instituciones financieras, en concreto fugas de dinero desde algunas cajas a bancos. La elevación del seguro hasta los 100.000 euros contribuirá a estabilizar de forma considerable la liquidez. El número de españoles con cifras de depósito superiores a los 100.000 euros por entidad es lógicamente mucho menor que el de los españoles con 20.000 euros en cuentas bancarias. La tentación de buscar otro refugio para el dinero disminuye de forma importante.
La segunda motivación del aumento del seguro de depósitos bancarios hasta los 100.000 euros es una medida que nos viene impuesta por la competencia exterior. La decisión de Irlanda, seguida luego por otros varios países, todos ellos con sucursales operativas en España, de elevar la seguridad de sus depósitos bancarios, colocaba a la banca y a las cajas de ahorros españolas en una posición de agravio comparativo. Parece mentira que los servicios de Competencia de la Comisión Europea, tan activos a la hora de multar a Repsol por el asunto de las parafinas o a Telefónica por las tarifas del ADSL, no hayan movido ni un dedo para paralizar la decisión primero de Irlanda y luego de otros países europeos, que han puesto en marcha un mecanismo de deslocalización del ahorro y la liquidez amparándose en una utilización irresponsable del dinero público, ya que algunos de estos países han colocado al propio Estado como garante del ahorro depositado en sus bancos privados. Como los responsables de Competencia no han movido un dedo, es lógico que los Gobiernos hayan adoptado posiciones individuales, reñidas con los principios de solidaridad y sobre todo con el Mercado Único, por no hablar del atentado que ello supone para la propia supervivencia de la moneda única y del Banco Central Europeo, como institución depositaria de la soberanía monetaria de la Unión. En esta crisis, la unidad monetaria de Europa posiblemente ha dado un paso atrás muy importante, que tendrá consecuencias históricas. Al grito de sálvese quien pueda, cada uno ha tirado por la calle de en medio.
Un tercer factor a tener en cuenta es la posición privilegiada que tiene el sector bancario español en Europa en estos momentos, dado que España cuenta con las entidades financieras más capitalizadas y solventes. Aunque la cobertura real de los depósitos en el sistema bancario español es la más alta de la Unión Europea, la cifra de aseguramiento por cliente y entidad había quedado muy desfasada. El Gobierno decidió subirla con buen sentido, pero ha esperado a que los líderes europeos fijaran este martes el mínimo (50.000 euros por cuenta) para tomar una decisión al respecto. Y la decisión ha sido elevar justo al doble la cuantía del capital asegurado respecto a la media. Aún con todo, España queda por debajo teóricamente de otros países, con seguro ilimitado, aunque confiado al Estado de cada país. En manos del cliente bancario está ahora considerar si su dinero está más seguro contando con la garantía de un banco o una caja de ahorros española o con la del Estado irlandés. Para muchos, la respuesta no ofrecerá muchas dificultades.
La polémica que se ha organizado en torno a las cifras del seguro de depósitos no deja de ser, sin embargo, un tanto artificial. A cualquiera se le ocurre que mucho mejor que tener un buen seguro es tener un buen sector bancario. Y eso ni se improvisa a golpe de decreto ni lo tiene cualquiera. Por fortuna, el sistema bancario español aguanta bastante bien las pruebas de solvencia. Hubo años en que esto no fue así y quizás por haber aprendido bien la lección en su momento el sector es uno de los más capitalizados y solventes del mundo. Y desde luego de los mejor supervisados. Ahora, con un seguro a todo riesgo de 100.000 euros, las cosas pueden ir mejor si cabe. Sólo falta que regrese la liquidez. Es decir, la confianza.
Autor: Primo González
Fuente: Estrella Digital
Todavia no hay Comentarios/Trackbacks/Pingbacks para esta publicacion...
|
|
¿Qué necesitas hoy?