Basta el más mínimo despiste. Es cuestión de segundos, y cuando uno menos se lo espera, se produce el choque. En el mejor de los casos los dos conductores salen ilesos de sus automóviles y se afanan en arreglar el parte. Sin embargo, uno de ellos no para de poner trabas. La situación comienza a complicarse y este tenso inicio es sólo un aviso de lo que vendrá a continuación. Ese conductor circula sin seguro.
Esta situación, que podría parecer poco probable, no lo es. La Delegación del Gobierno estimó ayer en 30.000 el número de conductores murcianos que, cada día, se atreven a lanzarse a las carreteras sin un seguro en regla. La irresponsabilidad que entraña este comportamiento, ilegal, se acrecienta si ese vehículo se ve inmiscuido en un accidente de tráfico. La contratación de una póliza es importante precisamente por esa razón, porque asegura que todos los titulares de vehículos podrán hacer frente a los daños que pudieran causar durante su circulación.
Este razonamiento lo dicta el sentido común, sin embargo, ¿qué ocurre cuando alguien circula sin vehículo? En el caso de que uno de estos automóviles intervenga en un siniestro, los daños terminarán siendo pagados por el Consorcio de Compensación de Seguros, un instrumento al servicio del sector asegurador español.
Esta posibilidad tampoco es ninguna rareza en la región. Desde 1991 se han producido en las carreteras murcianas un total de 6.347 accidentes en los que alguno de los vehículos implicados carecía de seguro. El Consorcio de Compensación de Seguros, que cubre las indemnizaciones que corresponden a los perjudicados, ha desembolsado, durante estos años en la Comunidad, más de 46 millones de euros.
La situación en el resto de regiones no es más alentadora. Las grandes ciudades, como Madrid o Barcelona, encabezan la lista en número de expedientes de siniestros en los que se ha visto obligado a intervenir el Consorcio. Desde inicios de 1991, este órgano ha hecho frente a los daños causados en 208.744 accidentes, una responsabilidad que le ha supuesto a este órgano casi 1.050 millones de euros.
El respaldo del Consorcio, tal y como explica el letrado Pedro López Graña, especialista en asuntos de tráfico, tiene sus límites, de acuerdo a la ley, y éstos, a menudo, resultan insuficientes. 70 millones de euros es el montante máximo que este órgano puede conceder en caso de daños físicos a personas. Las indemnizaciones se conceden de acuerdo al número de siniestros y no pueden sobrepasar estos límites independientemente del número de personas que se vean perjudicados por ellos. El Consorcio tiene, además, un límite de 15 millones de euros por siniestro, en daños materiales. Estas cifras, a menudo, dejan a ciertas víctimas en manos del desamparo.
Para luchar contra esta lacra, y poner fin al tremendo gasto que esta conducta supone, los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado se esfuerzan en perseguir y sancionar a todos los conductores que circulan sin asegurar. En las carreteras murcianas cada mes son denunciadas por esta causa unas 300 personas.
Las multas por esta conducta pueden oscilar entre los 1.000 euros para conductores de ciclomotores y los 2.600 euros para aquellos que están al mando de un vehículo pesado. Los conductores de motocicletas son sancionados con 1.250 euros y los de turismo con 1.500 euros. Además,, en el momento en el que se constate que el vehículo no tiene contratado un seguro, los agentes pueden inmovilizar, precintar y enviar a un depósito el automóvil. Son muchas las razones para asumir esta responsabilidad.
Fuente: La Verdad
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